Cancún.- Un paquete de US$6.3 millones será destinado a financiar y brindar asistencia técnica a pequeñas empresas dominicanas que desarrollen proyectos relacionados con el manejo y aprovechamiento del sargazo.
La iniciativa es impulsada por el Banco Europeo de Inversiones (BEI), la Unión Europea (UE) y Banco Adopem, con el objetivo de ampliar el acceso al financiamiento para micro, pequeñas y medianas empresas vinculadas a la recogida, transporte y almacenamiento seguro del sargazo.
Del monto total, US$5.1 millones corresponden a un préstamo de EIB Global a Banco Adopem, respaldado por una garantía del Fondo Europeo de Desarrollo Sostenible Plus (EFSD+) de la Comisión Europea y sujeto a la aprobación de la Superintendencia de Bancos de República Dominicana.
Los recursos permitirán ofrecer financiamiento a largo plazo a pequeñas empresas que actualmente enfrentan dificultades para acceder al crédito. El programa también busca fortalecer sus capacidades y promover prácticas seguras y sostenibles en la cadena de valor del sargazo.
La Comisión Europea aportará otros US$1.2 millones para asistencia técnica, a disposición de Banco Adopem y otras entidades financieras dominicanas.
Esta asistencia permitirá identificar y preparar proyectos financiables, diseñar soluciones de crédito y fortalecer los conocimientos técnicos, las salvaguardias ambientales y el cumplimiento de las normas.
El paquete de financiamiento busca transformar el problema del sargazo en una oportunidad para generar empleos, emprendimientos y nuevas actividades económicas, al tiempo que se promueven prácticas sostenibles y mayor resiliencia frente al cambio climático.
La iniciativa contempla contribuir a la meta regional de recoger 660,000 toneladas de sargazo para 2027, de las cuales 150,000 toneladas corresponden a República Dominicana, además de impulsar usos comerciales para la biomasa recolectada.
El acuerdo fue anunciado durante la Cuarta Conferencia Global Gateway UE-Caribe sobre el Sargazo, celebrada en Cancún, México, donde representantes de gobiernos, instituciones financieras, investigadores y empresas analizaron alternativas para desarrollar una cadena de valor sostenible del sargazo en el Caribe.
