Por: Rafael Martínez
La discusión sobre la candidatura presidencial del PRM para 2028 no debe sustentarse en aspiraciones personales, sino en hechos y en capacidad de gestión comprobada. Desde esa perspectiva, David Collado se perfila como el aspirante natural para encabezar la boleta y dar continuidad al proceso de cambio que inició el presidente Luis Abinader.
Su paso por la Alcaldía del Distrito Nacional (2016-2020) dejó un precedente de administración ordenada: finanzas saneadas, recuperación de espacios públicos, rescate del Malecón y programas sociales reconocidos por su transparencia y eficiencia.
Al frente del Ministerio de Turismo, su gestión ha sido histórica. Bajo su dirección, la República Dominicana fue destacada por la OMT como líder mundial en recuperación turística y superó por primera vez la barrera de los 10 millones de visitantes en 2023. Ese año el sector generó más de 9,600 millones de dólares en divisas y miles de empleos para los dominicanos.
Sin embargo, más allá de las cifras, Collado representa el perfil que demanda el nuevo votante: juventud con experiencia, integridad, capacidad gerencial, un discurso conciliador y una proyección internacional poco común entre los aspirantes. Es un dirigente que suma antes que dividir, que privilegia el trabajo sobre el ataque y que se ha distinguido por resolver.
Para el PRM, Collado es una buena opción para ganar en 2028 y también para gobernar bien. Encarna la evolución natural de un modelo exitoso y el puente entre la buena gestión y la esperanza de una nueva generación.
Por esa razón, con responsabilidad y visión de futuro, sostengo que David Collado debe ser el candidato presidencial del PRM.
